Rebobine, por favor
A Michel Gondry le conocí (en sentido figurado) cuando vi un video musical que había dirigido para los Chemical Brothers. Se llamaba Star Guitar. No me pareció gran cosa la primera vez, hasta que llegó a mis manos su cómo se hizo. Entonces empecé a apreciar la genialidad, que seguro que alguno discutiría, de este tipo. Luego vino ¡Olvídate de mí! , y supe que desde entonces debía seguirle la pista al francés.
Rebobine, por favor es el último producto con que nos ha sorprendido Gondry. Reconozco haber acudido al cine desconociendo absolutamente todo lo que tenía que ver con el argumento de la película, y creo que de esta forma pude disfrutar aun más de ella. Así que no pienso adelantaros nada sobre la historia (para éso clickáis en el trailer anterior y listos)…
Be Kind Rewind, título original de la cinta, además de presentarnos una desquiciante premisa, si bien contemplada desde una perspectiva que no puede calificarse precisamente de original (la sombra de Capra es alargada) sí que consigue sorprendernos a nivel audiovisual y lo que aun es más importante, emocionarnos, enternecernos, con las disparatadas ocurrencias de la pareja protagonista, formada por los actores Jack Black y Mos Def, que acaban por movilizar a todo un colectivo social, el constituído por su barrio, sirviéndose de ese medio tan fantástico como es el cine, para impedir la demolición de una finca donde se halla emplazado un videoclub y la vivienda de su propietario, el mismísimo Danny Letal Weapon Glover.
Una película pequeña que habla de cine con mayúsculas, y de cómo éste ayuda a hacer un poco más llevaderas nuestras pequeñas vidas. El cine como evasión. El cine como magia. El cine como elemento de cohesión. El cine al margen de los intereses de las grandes productoras.
Una de esas películas que te dejan una estúpida, bobalicona sonrisa en la cara cuando dejas la sala.





Mayo 9, 2008 en 8:03 am
¡Olvídate de mí! Es un truño insufrible que no hay quien se lo trague por segunda vez. Ya me bastó con esa para ir a ver esta.