Entro en mi panadería habitual de Ciutadella y encuentro sobre el mostrador un manojo de S’esbarjo, una guía quincenal que informa sobre el ocio de Menorca.
No puedo esperar a llegar a casa y empiezo a ojearlo por el camino, preso de la ilusión, orgulloso de lo que para mí es todo un descubrimiento (uah, información fresca sobre lo que se puede hacer aquí!!). Y leo:
Música: Cinco actuaciones en viernes. Cuatro en Mô y una en Ciutadella. Umph, mal comienzo.Pero me quedo con dos formaciones, una de rock alternativo y otra que mezcla soul, funk, pop y jazz. Paso al sábado. Nada en Ciutadella y por lo que respecta al resto, nada que me interese (concierto para familias con niños menores de 3 años, un concert per la llengua y hip hop). Entresemana apenas hay actuaciones, y lo que hay no es precisamente atractivo (banda de música de Felanitx, música clásica por parte de alumnos de conservatorio, reggae). Hay que esperar al próximo finde para encontrar… uah, tres actuaciones en toda la isla. En Ciutadella, jazz y pagando. En Mô más reggae con drum & bass (Festa Talaiòtica, la llaman). El sábado no mejora, coral en Ciutadella y más afro reggae y electroTrance en Mô. Volvemos a conciertos familiares, sesiones de acordeón y guitarra, y música clásica de lo que parece ser la norma entresemana para acabar otro finde con jazz, algo de soul y un otro poco de funk que, de las dos actuaciones previstas en Mô una de ellas es previo pago de entrada.
En resumidas cuentas, desolador.
Pero bueno, el fanzine continua…
Novedades discográficas: Cinco reseñas. Todas de música clásica. No tengo nada en contra de este tipo de música (de hecho tengo varios discos y la escucho de forma más o menos regular), pero… ¿acaso no hay otras músicas?
Sigo:
Novedades editorials: Dos. El premio Nadal de este año y un libro sobre mitología vasca que tiene buena pinta pero un precio prohibitivo.
Arte: Lista de museos (conocida al dedillo), exposiciones y galerías. Prima el color local. Me fijo en una exposición de fotografía que puede interesarme. Pero es en Ferrerías y a última hora de la tarde, lo que me obliga a coger el bus e ir mirando el reloj. Paso al siguiente apartado:
Cine: ¡Capitanes de abril!, de Maria de Medeiros. Mooola. Ah, en Ferrerías, con un horario incompatible con el autobús. Putada. Bueno, sigo leyendo. Hacia rutas salvajes!! Guai!! Ah, en Mô, entresemana y con horario también incompatible con el autobús. Podría quedarme a dormir en casa de mis padres para levantarme a las 6:30 de la mañana para ir a currar. Buf! Creo que no. Lástima. Les amants reguliers en Ciutadella, sobre jóvenes burgueses en el mayo francés… esta parece que sí, que puede caer. Buen, algo es algo.
Una poesía. ¿Una poesía? Pues sí, una poesía de una autora nativa. Bien. Paso a…
Cómic (Menjacòmic se llama la sección). 26 edición del Saló. Original, vamos. El firmante, un tal Tort R. insiste en el fenómeno editorial del manga. Me pregunto dónde habrá estado estado este señor en los últimos años. Umm… còmic de consum rapid, le llama. Generalizando, que es gerundio. Fantástico. Pero el articulito no tiene precio: Pel que fa a la producció nacional (consti que parlem de doblers I no d’art) l’únic que es salva de la crema és el infatigable Ibáñez. Dos líneas que dan muchísimo juego. ¿Ibáñez no es arte? ¿Y de los autores españoles que salen fuera para publicar no se habla? ¿Y de los que sí que fan doblers fuera y luego dentro tampoco hablamos? Y ya puestos a hablar de hacer dinero con esto del cómic… ¿nos ponemos a ver y comparar cifras? Sigue el sr. Tort R. presentando las típicas categorías del manga, por si no nos hemos enterado de lo que le debe la salud de nostra (otra palabra sobre la cual podríamos hablar largo y tendido) industria comiquera, para finalizar con un selección de los premios del Saló donde, oh sorpresa, no sólo no hay ni un manga sino que el autor no considera detenerse mínimamente en ninguno de los premiados por aquello de que se ha comido todo el espacio hablando de nada en particular sobre el Saló (nada que no sepamos ya por el telediario de cada año). ¿Para qué hablar de Gipi? ¿o de Paco Roca? ¿o de El Manglar? Aunque claro, qué se podrá esperar de alguien que nos dice, después de presentarnos una lista de once autores (todos extranjeros), que se puede gaudir durant quatre dies d’aquests idols comiquers ? ¿Habrá hecho cola este señor alguna vez para entrar en el Saló?. Y ya dentro del recinto, ¿la habrá hecho para “gaudir” de estos profesionales? Igual es que goza de un pase de prensa…
Sigue el fanzine. Cursos y conferencias, entre los que hay algunos interesantes, Arts Escèniques, entre las que destacan los bailes folklóricos, las actividades para niños y actuaciones de geganters. Excursions, para las que desafortunadamente no tengo tiempo ahora mismo. Un cajón de sastre con actividades varias entre las que no encuentro nada que me motive especialmente (sardanes, gegants, petanca, ajedrez, doma menorquina, una gimcana internauta, coleccionismo de placas de cava (¿?), un par de fiestas benéficas y actividades para críos). Una sección de concursos. Y finaliza el fanzine con publicidad de Warhammer (Pau, deberías leerla), a cargo de la tienda Degeneració.
Acabo de leer, cierro el fanzine, lo dejo a mi lado, sobre la mesa (ya he llegado a casa) y, por alguna extraña razón visualizo el cartel de la película Alien, el octavo pasajero.
