Vuelta a la rutina
Marzo 31, 2008Se acabaron las vacaciones (esos diez días que nos dan a los profes para que pongamos a descansar los circuitos). Atrás ha quedado mi escapada a Palma, que reconozco que me sentó estupendamente, aunque lamento no haber tenido suficiente tiempo como para quedar con todo el mundo. Al final siempre pasa lo mismo, que vas corriendo de un lado a otro, y siempre hay gente a la que no puedes ver, lo cual es una lástima.
Los últimos días los pasé en Mô, en casa de mis padres. Poco puedo decir, salvo que por extraño que parezca he tenido algo más de cancha de lo que esperaba por parte de mis progenitores. La calma antes de la inevitable tempestad, heh. Bueno, lo cierto es que he aprovechado para leer cómics que me traje de Palma (como si no tuviera suficientes ya aquí que esperan su turno a ser fagocitados), que se ha traducido en unas pocas reseñas que iré colgando esta semana en Moneiots (iban a ser más pero se ve que algunos se me han adelantado ya) , después de casi dos (!!) meses de parón. Para revisionar Firefly, de la que me quedaban un par de episodios sin ver. Para visionar un par de pelis, una de ellas todo un peliculón, There Will Be Blood (Pozos de ambición), de la que igual caerá reseña por aquí, como de otra que en cambio vi en Palma, Enfrentados, otra curiosa traducción de Seraphin Falls, un western rarito que ha tardado dos añitos en ser estrenado en estas inhóspitas tierras.
Por lo que respecta a las clases, el comienzo ha sido duro, y mucho me temo que la caída de resultados en el segundo trimestre continuará en este tercero y definitivo. No es que me preocupe mucho, porque en parte creo que es la norma dentro de la dinámica general, pero es la típica cosa que no acabas de entender del todo. Como que la peña esté de un pasotismo supino en lo que es el comienzo del fin. Las vacaciones, me digo yo, pero aun así… En fin, que el primer día ya he tenido que rellenar un par de hojas de incidencias (partes) y he tenido que soportar las miraditas entre jocosas y resignadas de mis compañeros, que cada vez tienen más claro que no tienen un resultado práctico evidente. Yo, sin embargo, sigo a mi rollo, esperando que al menos se eche unos días a quien se lo merezca. Y cuando vuelvan, pues bueno, más de lo mismo. Bienvenidos a la estupidez y al sinsentido burocrático.
Pero no todo ha sido aferrarme a las sábanas esta mañana mientras sollozaba cual púber, y consultar el reloj a lo largo de la mañana (ésto último, además, no lo he hecho, pero casi). Ni aconsejar a los mayorcitos que fueran más discretos con los cigarrillos en el patio (ya sabéis, ser el poli bueno es mi papel favorito). Nah. Uno se ha puesto en el papel de Kaylee (la mecánico de la Serenity en Firefly) y trata de ver el lado bueno de las cosas. El primero ha sido una peli de surf que me pasará una de las niñas de primero (sí, éso forma parte de mi pasado, sólo que no usaba agua oxigenada para el pelo), y la otra ha sido asistir a un concierto sorpresa (en realidad estaba expuesto en el tablón de profes, a la vista de todos, pero el menda no se ha enterado y se alegra, la verdad) de una banda rollo dixieland (Tandarica Orkestar) en mitad del insti. Imaginaos que en mitad de la clase de repente se empieza a oir el tema principal de Impossible Mission en plan gypsy. Brutal!! Y cuando ha acabado la clase, los miembros de la banda en cuestión han empezado a desfilar por el pasillo de primero acompañando a los chavales al hall del edificio donde han interpretado varios temas. La banda ha tocado muy bien, en conjunto por un lado y marcándose solos por otra. ¡La batería improvisada que se ha montado uno de los miembros de la formación con un pupitre! ¡La leche! Y además no contentos con ello hacían espectáculo! Tremendamente divertido!
En otro orden de cosas, posiblemente dentro de un mes retorne a Palma para pasar el puente del 1 de mayo, días que aprovecharé para meter cómics, libros, dvds y cds en cajas para traérmelos a casa de mis padres, ya que después de mucho pensar y reparar en que me he convertido, al menos por el momento, en una especie de mercenario itinerante, he creído oportuno dejar todos mis trastos en un sitio con garantías de estabilidad, y el único (y gratuíto) que se me ha ocurrido es aquélla. La idea será llegar el día 30 y hacer hasta el tres o el cuatro quizás. Ya se verá (joer, acabo de volver de vacaciones y ya estoy pensando en las siguientes…).
Publicado por Hator







